Revolución en Egipto y situación de los cristianos

1.- ¿La libertad de los cristianos puede ser mayor si se marcha Mubarak?

La composición de la población egipcia es mayoritariamente musulmana suní, pero con minorías como la cristiana, que se estima llega al 7% de la población (mas o menos 8 millones de egipcios, la más importante de estas minorías es la copta ortodoxa por ser la de mayor arraigo, pero también se reconocen otras confesiones cristianas como la copta católica, la griega ortodoxa del Patriarcado de Alejandría, la latina, la griega católica, la maronita, protestantes, siriaca, etc…).

En primer lugar voy a exponer la situación actual jurídica y social de las confesiones religiosas en Egipto.

En Egipto, como en los demás países de Oriente Medio, nos encontramos con un ordenamiento jurídico islámico que rige la vida de las comunidades ya sean cristianas, musulmanas o judías y que ha «confesionalizado» las leyes de estatuto personal, especialmente, el derecho de familia, este ordenamiento, en parte concede mayor autonomía jurídica a las comunidades.

O sea Egipto como los demás países de Oriente Medio, no admite la separación entre religión y Estado mientras proclama que sus ciudadanos son iguales ante la ley, sin discriminación de raza o religión.  No obstante, las leyes religiosas continúan influyendo en las vidas personales y privadas: matrimonios, divorcios, transporte público, fiestas religiosas, gastronomía, etc. Sus comunidades religiosas gozan de una cierta autonomía jurídica, independiente, en lo que se refiere al derecho de estatuto personal (matrimonio, familias, herencias, filiaciones, tutela de menores, adopciones, etc.) al tiempo que gozan de autonomía judicial (con tribunales eclesiásticos, cuyas sentencias son homologadas a las del Estado). Todas las religiones y confesiones allí presentes tienen sus autoridades reconocidas por las autoridades gubernamentales.

Políticamente, Egipto es una república semi-presidencialista; proclama, como la mayor parte de los países árabes, con la excepción de Siria y el Líbano, en su Constitución, que la religión del Estado es el Islam y reconoce, desde 1980, la jurisdicción de lasharía como la principal fuente de su legislación.  La misma Constitución proclama la igualdad de todos los ciudadanos frente a la ley, sin distinción de idioma, raza o religión, pero su sistema jurídico está islamizado desde la reforma constitucional que tuvo lugar en el 1980. En aquel entonces, el tribunal constitucional juzgó que el Islam era la religión del Estado y que cualquier ley que contraviniese lo que promulgaba sería contraria a la constitución. Hasta entonces, desde del 1923, la constitución de Egipto era secular.

En cualquier caso, la libertad de culto se respeta en general aunque en Egipto aún posee vigencia el Khatt’iHumayun otomano de 1856 que sólo autoriza la restauración de iglesias.  Para poder construir una nueva Iglesia se tiene que obtener permiso de las autoridades.

En cuanto a la distribución del poder político o civil, en Egipto, los cristianos están representados en el Parlamento, aunque sea en mucho menor proporción que su peso demográfico, pero su acceso a puestos políticos o universitarios de alto nivel resulta difícil, y depende en gran medida del poder político vigente que nombra sus representantes.  Muchos puestos de trabajo les están prohibidos, como por ejemplo, el de ser profesor de árabe.

Por otro lado, todo conflicto entre cristianos y musulmanes en Egipto tiene el riesgo de degenerar en una confrontación entre comunidades, la comunidad copta ha sido víctima de numerosas discriminaciones, desprecios y en ocasiones maltratos.  De hecho, las relaciones entre las diferentes comunidades en Egipto, es un asunto que preocupa, como viene recogido en el informe del PewForum de diciembre de 2009, Global Restriction on Religion, desgraciadamente confirmado por el ultimo atentado, el coche bomba que explotó ante la iglesia de los Santos en Alejandría, al final de la misa de la medianoche del último día del año, provocando 21 muertos y varios heridos y poniendo en serio peligro la única libertad que tienen los cristianos, la del culto.

Solemos preguntarnos en qué aspectos influye la aplicación de la legislación islámica. En efecto, se reconoce a cristianos y demás confesiones o religiones no musulmanas la libertad de culto, la libertad de transmitir la fe en la familia y dentro de la propia comunidad, a veces en escuelas privadas, pero sin que esto suponga en ningún caso libertad de conversión para quien desea cambiar de credo, el delito de apostasía viene sancionado con pena de muerte y se incita a la conversión al Islam.

Otro caso es el de los matrimonios mixtos entre cristianos y musulmanes. Se estipula que los hijos menores seguirán al padre en su elección religiosa, pero esta cláusula no es ingenua o neutra en absoluto, pues en estos países se prohíbe a la mujer musulmana desposar en matrimonio a un no musulmán, por lo que la adscripción religiosa de la prole en la línea del varón privilegia a la religión islámica, una mujer cristiana no puede heredar del marido tampoco.

En resumen, los principales problemas de los cristianos actualmente son tres: la inseguridad y el miedo, la discriminación y la intolerancia, sentirse ciudadanos o creyentes cristianos de segunda categoría. El sentimiento generalizado es el de no sentirse libres para ser cristianos y practicar la propia religión con toda libertad.

2.-¿Qué ha supuesto el mandado de Mubarak para los cristianos?

Mubarak ha sido vicepresidente de Egipto entre 1975 y 1981 y presidente desde entonces.

Los primeros incidentes en Egipto entre las comunidades religiosas, tiene su origen en el año 1981, cuando 80 cristianos fueron asesinados por un grupo de musulmanes.

Le recuerdo que el presidente Sadat también murió en un atentado ese mismo año. Se culpó a integristas de la Jihad Islamica, un grupo terrorista musulmán. Históricamente fue el presidente Sadat quien comenzó el dialogo con los Hermanos Musulmanes, y parte de ellos se negaron a seguir ese camino y eligieron la lucha armada.

Fue también en 1981 cuando el presidente Sadat, cuyo vicepresidente era Mubarak, en el marco de una persecución y ofensiva contra la élite intelectual de su país, dictó arresto domiciliario contra el Papa Chenouda III de los Coptos, acusándole de causar problemas interconfesionales, y encarceló a un gran número de obispos.  Quiso también forzar, aparte de ello, a elegir otro papa.  Se negaron evidentemente, pero no fue hasta 1984 cuando Mubarak liberó al Papa Chenouda.

Desde entonces (1981), los incidentes gravísimos y ataques terroristas contra los cristianos asolan permanentemente a Egipto. Se suele culpar a los grupos radicales de los incidentes, pero también al poco interés de las fuerzas de seguridad y de los responsables gubernamentales por su poca diligencia de cara a la protección de sus minorías  cristianas.

O sea, el mandato de Mubarak, no ha supuesto ninguna mejora para los cristianos en Egipto, más bien al revés. Y como viene denunciando la organización human rights, » si a lo largo de su historia, los Coptos en Egipto sufrieron bastante la persecución, se puede notar durante los 20 últimos años del siglo XX y el principio del siglo XXI, un incremento en la intolerancia religiosa, y la incapacidad del gobierno egipcio de investigar de forma correcta y propia así como de perseguir los responsables».

En resumen, el régimen de Mubarak, no fue capaz de garantizar la seguridad de los ciudadanos cristianos en Egipto frente a los atentados de los integristas contra iglesias, monasterios, comercios, bienes, y seres humanos, ni tampoco ha conseguido evitar que se erosionen los derechos básicos ya sean políticos o de culto de esta comunidad y por ello estamos asistiendo a un exilio acelerado de los egipcios de confesión cristiana.

3.- Los Hermanos Musulmanes están participando en las negociaciones con el vicepresidente Suleiman. ¿Si Mubarak se marcha no debemos temer que los Hermanos Musulmanes tomen el control y Egipto sea integrista?

Es a partir del 1984, y gracias a Mubarak, cuando los Hermanos Musulmanes (Ikhwan) fueron reconocidos como partido y pudieron presentarse a las elecciones. Actualmente, es probablemente la segunda fuerza política del país, aunque no sabemos todavía si va a obtener la mayoría de los votos.  No fueron el origen de las manifestaciones pero se han juntado enseguida a las reivindicaciones del pueblo egipcio apoyándolas y apoyando a los candidatos de los demás partidos, en particular pienso en el Sr. Baradei.

De hecho existe una gran probabilidad de que puedan ganar unas elecciones democráticas o gobernar en coalición. Todo parece indicar que si los Hermanos llegan al poder, toda posibilidad de laicización de la constitución estaría abocada al fracaso.  Si fuera así, la situación de los cristianos en el mejor de los casos, no va a cambiar y en el peor es evidente que podría empeorar muchísimo.

Efectivamente podrían instaurar un sistema de gobierno político- religioso, totalmente regidos por lo religioso, inspirado en el modelo saudí suní, que se basa en la alianza del poder político con el poder religioso (en este caso el wahabí, una dinastía árabe de interpretación muy rigorista).Y aunque no fuese tan rigorista como el wahhabi, sería un sistema político enteramente sometido a lo religioso y, si fuera posible, formado únicamente por una población religiosamente homogénea seguidora de una sola doctrina, la suya. Creen firmemente en la capacidad de la religión para dar respuesta a los problemas del hombre y a la gestión política de los Estados y todos tienen la convicción de que su credo es el único conforme a los deseos de Dios. Le recuerdo que tienen como lema: El Islam es la solución.

Pretenden que la religión lo impregne todo: Gobierno, poder judicial, educación, vida social, costumbres. El laicismo es tabú y aquel que no acude a la mezquita es mirado con sospecha.

No toleran las diferencias de pensamiento y las diversas formas de entender la fe de sus propios correligionarios, y si no toleran a los de su propio credo, si no respetan la libertad de pensamiento y de conducta en su propia religión, difícilmente podrán comprender y respetar al que denominan «otro». Recordamos que los dirigentes del partido en una declaración oficial dijeron que ni las mujeres ni los coptos son aptos para acceder la presidencia del país.

4.- Hemos visto manifestarse a cristianos y musulmanes juntos. ¿No puede darse la vuelta la situación y que los cristianos tras la salida de Mubarak estén peor?

Egipto cuenta con un importante nivel de pobreza y con una enorme disparidad en la distribución de su riqueza. En los últimos años el Gobierno anunció reformas en varios sectores para tratar de cubrir las necesidades económicas de una población que se empobrece progresivamente. Se percibe una gran desconfianza de la población hacia sus dirigentes, lo que dificulta las tareas de reforma del Gobierno, las manifestaciones y el estado de rebelión de estos últimos días lo ha demostrado.

Los manifestantes son una mezcla de clases medias, de jóvenes, de blogistas, de activistas de los movimientos sindicalistas, periodistas y también partidos políticos de la oposición (en muchos casos prohibidos).  Facebook y Twitter están haciendo mucho por la difusión de la protesta, a pesar de las restricciones impuestas por los gobiernos para su uso; en el caso de Egipto, cuando empezaron las revueltas, el gobierno cortó el acceso a Internet a su población,  es la primera vez que se toma tal medida en el mundo, y a instancia de los occidentales se ha vuelto a restablecer este servicio hace un par de días.

Lo que es seguro es que los manifestantes han sido de todas las confesiones, cristianas y musulmanas. Y parte de la causa de la revuelta ha sido la indignación provocada por el atentado en la Iglesia de Alejandría, el 30 de diciembre pasado.

Si la situación de los cristianos va a ser peor o mejor no lo podemos saber ahora mismo.  Dependerá en gran medida, como hasta ahora, de quien es el partido o la persona que va a gobernar, puede ser que la mayoría de los jóvenes voten por un partido de corte liberal y que Egipto revise su constitución otorgando mas libertades, y entre ellas la libertad religiosa. Otro escenario posible sería, tal y como le he subrayado en la pregunta anterior, un gobierno que quisiera imponer el Islam político como sistema de gobierno, o sea islamizar todavía mas la sociedad con el riesgo de apoyar los intentos de los mas radicales de provocar una limpieza religiosa.

Es inevitable teniendo un país donde se define en la Constitución el Islam (una religión)  como religión del Estado, que en cualquier caso, la situación de las minorías y en particular la cristiana, siempre va a estar en precario. Mientras los Estados musulmanes no adopten la libertad religiosa y de conciencia en sus constituciones, sus gobiernos pueden ser mas o menos tolerantes con las minorías, pero su suerte siempre dependerá de lo aleatorio de las circunstancias políticas o de la personalidad de sus dirigentes.

5.- ¿Puede haber paralelismos entre lo que está pasando en Egipto y lo que ha sucedió en Irán con la marcha del Sha?

No soy una conocedora de lo que paso en Irán con la marcha del Sha, pero me parece que esta situación tiene mas paralelismo con las manifestaciones de los jóvenes en Irán el año pasado que con la revolución de Khomeiny.  De hecho estamos actualmente estos días asistiendo a manifestaciones juveniles en Irán.

Como dice la analista política egipcia Hala Mustafa, editora jefe de la revista Democracyreview, en su entrevista a Zenit «No creo que Egipto esté al borde de ser un Irán. La credibilidad de esta afirmación se puede asegurar dada la apariencia física de los jóvenes, hombres y mujeres que participan en el movimiento. No son un grupo de hombres con barba, sino que son una combinación de diferentes partidos y categorías, de gente que viste ropa moderna, de mujeres jóvenes emancipadas. Es algo obvio por sus ropas. Pero los Hermanos Musulmanes están sin duda intentando coger un trozo de la tarta participando en estos sucesos, pero ni pueden pretender ser el padre legítimo de lo que ha sucedido ni monopolizar los éxitos».

6.- ¿Por qué se están produciendo todas estas revueltas en el mundo árabe?

La mayor causa de las revueltas en estos países han sido las desigualdades en el seno de sus sociedades, cada vez mas polarizadas en dos grupos, uno, más numeroso, marginado económicamente y el otro integrado.  Una situación de precariedad de los marginados agravada por la inexistencia de lo que se llama el colchón social (el sistema de seguridad social y de educación gratis) y sobre todo por un sistema autoritario de gobierno, donde un partido único y sus miembros cercanos al poder, monopolizan los recursos que acaban en manos de pocos.

Este sistema político suele estar acompañado de un aparato represivo policial, no tolera opinión opuesta ninguna y suele ser fuente de corrupción y de fraude.  Recuerdo en particular que Egipto es un gran país de 82 millones de habitantes, donde el 40% de su población vive debajo del umbral de la pobreza.

De hecho hubo un lema común de los manifestantes de todos los países: ellos (los gobernantes), no escuchan ni hacen caso a los problemas del pueblo.  De cualquier modo las manifestaciones han empezado siempre como una revuelta de los más pobres, por motivos socio-económicos para más tarde extenderse a lo político.

Desde el principio los manifestantes exigieron sueldos mas elevados, mejora en el transporte público, en salud, educación, la eliminación de la corrupción, de la tortura y de los arrestos arbitrarios, así como la creación de un poder judicial justo. Los manifestantes en general quieren democracia y el establecimiento de un Estado de derecho. Piden la abolición del sistema de gobierno autoritario de partido único.

Finalmente los esfuerzos de los manifestantes se están concentrando han conseguido en Egipto en pedir la dimisión deapartar Mubarak del poder y siguen exigiendo el un cambio de régimen, y unas elecciones libres sin fraude (se calcula que en las últimas elecciones hubo mas de 1500 casos de fraude).

La situación en los demás países árabes es muy parecida y la calle ha empezado ya a moverse en Yemen, Libia, Argelia, Bahrein, Irán y Jordania; en este último país, el Rey ya ha cambiado su gobierno, lo ha ampliado a todos los partidos de la oposición y ya ha decidido empezar de nuevo a retomar unas reformas hacia la democratización del país que se habían estancado desde algunos años, esperando de esta forma calmar a la gente.  Algunos analistas políticos hablan de que se podría también reproducir esta situación en los países africanos que tienen este sistema de gobierno de partido único autoritario.

7.- ¿Cómo valora la política de Obama en la zona?

La democratización y el establecimiento de Estados de derecho  en los países del Mediterráneo Sur ha sido y sigue siendo prioridad de las políticas de las potencias occidentales de desarrollo, en particular los Estados Unidos, desde hace muchos años.

Desgraciadamente las mismas potencias occidentales están apoyando también en gran medida la mayoría de los sistemas autoritarios de la región, con la excusa de la lucha contra el terrorismo y pensando qué aliados «fuertes» podrían ser mas eficaces en la guerra contra el terror y para la lucha contra la violencia que asola Irak, desde la guerra.  De hecho,y por ello, se han ido aceptando y tolerando niveles de fraude y de corrupción bastante elevados. Egipto gobernada por el Sr. Mubarak desde hace 33 años es el país que mas ayuda económica recibe cada año de los Estados Unidos después de Israel.

Para mí lo mas importante es que las potencias occidentales, sean quienes sean los gobernantes, deben de tener coherencia en sus planteamientos, no se puede pedir la democratización de los países y tolerar que tengan gobiernos autoritarios, sean cuales sean las excusas. Deberían siempre defender en sus políticas exteriores, lo mismo que piden para sus ciudadanos, democracia, Estado de derecho y libertad de conciencia y de culto.

De forma más pragmática, estamos viendo que las potencias, con Obama a sus cabeza, están ya dando su apoyo, a veces no muy convencidas, al cambio en estos países, pidiendo que se haga sin violencia y con una decidida apuesta hacia la democracia.  Esperemos que sigan tomando las decisiones correctas.

Finalmente quiero recordar las palabras del santo Padre Benedicto XVI, recordando el reciente atentado contra la comunidad copta en Egipto recordando a todos los dirigentes la   «urgente necesidad de que los Gobiernos de la Región adopten, a pesar de las dificultades y amenazas, medidas eficaces para la protección de las minorías religiosas», «Si es necesario lo diremos una vez más. En Oriente Medio, los cristianos son ciudadanos originarios y auténticos, leales a su patria y, por ende, cumplen con sus deberes nacionales. Es normal que ellos puedan gozar de todos los derechos como ciudadanos, de la libertad de conciencia y de culto, de la libertad en el ámbito de la educación y de la enseñanza en el ámbito de los medios de comunicación».