El martes 5 de octubre tuvo lugar el webinar “Afganistán: 1 mes después” organizado por el Centro de Estudios de Oriente Medio (CEMO) de la Fundación Promoción Social junto con la Red Euro-Árabe de ONG para el Desarrollo y la Integración (READI) que abordó la situación actual de Afganistán, uno de los países con menor índice de desarrollo y mayor índice de pobreza del mundo, tras la reciente retirada de las tropas estadounidenses y de la coalición internacional y la toma de poder de los talibanes. Asimismo, analizó la situación de la mujer afgana, los retos a los que se enfrenta el país, así como la necesidad de afrontar la crisis humanitaria que sufren miles de personas que buscan huir para evitar de las potenciales represalias de los talibanes.

Tras casi dos décadas de conflicto, la reconstrucción del país y la mejora tanto de su situación securitaria, como de sus índices de desarrollo humano, no parecen haber conocido una mejora significativa. La población afgana se enfrenta desde hace años una violencia directa al vivir los combates y los ataques terroristas.

Además, y pese a los progresos en los índices de desarrollo experimentadas desde el año 2000, la situación de pobreza, de acceso a la sanidad (especialmente en zonas rurales), de carencia de estructuras administrativas, de infraestructuras adecuadas o los bajos niveles de educación, en especial de las mujeres, muestran que Afganistán necesita de una ayuda internacional.

Comenzó el webinar con las palabras de bienvenida de Jumana Trad, Presidenta de la Fundación Promoción Social, quien agradeció, en nombre de la Fundación a los ponentes su participación, y mencionó los vínculos que la Fundación tiene con ellos: en el caso de Javier Martín, es miembro del consejo asesor del CEMO, Ramsi Jazmati, es actual miembro del Patronato de la Fundación, con Aurora Moreno, la Fundación mantiene una estrecha colaboración profesional desde hace años y Cristina Bermejo, es directora de una ONG, RESCATE, con la que Fundación Promoción Social desarrolla un convenio en la región somalí en Etiopía.

Javier Martín, Delegado de la Agencia EFE en el norte de África y experto en Oriente Medio, comenzó subrayando el “fracaso” de Occidente, que tras 20 años de presencia militar en Afganistán, se marcha del país sin haber solucionado los problemas estructurales y dejando un yihadismo más potente y evolucionado.

Posteriormente realizó una comparativa con Libia que permitiera atisbar el futuro de Afganistán, en particular en lo relativo a la privatización de las guerras como ocurre en el país norteafricano, y el fin de las grandes operaciones militares internacionales.

A continuación intervino Ramsi Jazmati, Director adjunto del Instituto Choiseul y experto en liderazgo femenino de la mujer árabe, quien analizó la nueva situación en la que quedan las mujeres afganas, quienes ven amenazados sus derechos, de acceso a la educación, al trabajo, y de sus libertades cotidianas.

Durante los 20 últimos años, las mujeres en Afganistán han conseguido mayores cotas de libertad, suponen el 25% de la población empleada y un 5% de las personas empresarias o titulares de iniciativas privadas, lo que aunque no sean cifras altas en comparación a nuestro país, si son superiores a las alcanzadas en países como India o Egipto.

Comentó que las mujeres árabes y musulmanas que acceden a puestos de responsabilidad y públicos, son mujeres fuertes con mucha personalidad y carisma.

Mencionó a Fatima Gailani, Presidenta de la Sociedad de la Media Luna Roja Afgana, quién aseveró que “jamás volveremos a lo que hemos sido antes”.

Matizó que hay muchas mujeres talibanas que creen en la Sharía llevada hasta ese extremo que aplicarían sus propias conciudadanas.

Concluyó que se trata de solucionar un conflicto entre ética y política, y que queda un trabajo importante por parte de la diplomacia “se trata de ser realistas y tender puentes.

Aurora Moreno, periodista del área internacional de RNE, centró su intervención a analizar cuáles son los principales retos a los que se enfrenta el país.

Según ella, los afganos parecen ir directos a una nueva guerra civil, y el gobierno talibán tiene la necesidad de estabilizarse, conseguir reconocimiento y apoyo internacional para que la economía y el país no colapsen.

Habló también de su escasa credibilidad a la hora de comprometerse para no ser una plataforma de exportación del terrorismo islamista y de la desconfianza de la comunidad internacional, que se debate entre apoyar a un régimen que no cumple los estándares occidentales, a cambio de tenerlo parcialmente controlado, o abandonarlo a su suerte y tener un foco de desestabilización regional y un nido de terroristas.

Comentó el papel que están jugando los países vecinos en estos momentos de incertidumbre, cuáles son sus intereses en Afganistán, la postura de Rusia acercándose a los talibanes, el pragmatismo de China que quiere jugar un papel más importante, y el apoyo de Pakistán, preocupado por la amenaza de un Afganistán inestable.

A la crisis humanitaria encarnada en los movimientos migratorios y de refugiados de los últimos años hay que sumarle el drama de los cientos de personas que, huyendo de la reciente llegada de los talibanes, buscaban abandonar el país para escapar de las potenciales represalias de los talibanes por lo que ellos interpretan como “colaboracionismo” con el régimen afgano sostenido por los occidentales.

En relación a este tema intervino Cristina Bermejo, Directora de la ONG Rescate, con amplia experiencia en proyectos de ayuda a personas refugiadas y de sensibilización del público general en esta materia.

Desde la fundación le pedimos que de forma didáctica facilitara al público información sobre qué es y qué no es un refugiado, y conceptos como el de migrante o asilo, con la idea de evitar el mal uso de estos conceptos, combatir, el discurso del odio y favorecer la empatía hacia las personas refugiadas.

Cristina se ofreció a enviar un documento con estos conceptos para su difusión (accesible a través de este enlace).

Durante casi 20 años Afganistán contó con la presencia de más de 13.000 militares de 42 países, las fuerzas de la OTAN, capitaneadas por los Estados Unidos, para luchar contra la insurgencia y ayudar a la reconstrucción del país.

En unos pocos días, se ha vuelto al punto de partida, los talibanes han vuelto a gobernar el país y es difícil no notar un sentimiento de consternación por algo que podía haber sido un éxito pero que parece no solamente inacabado sino también un fracaso humanitario y de desarrollo.

Afganistán sigue estando a la cola del desarrollo y es uno de los 20 países más pobres y menos desarrollado del mundo como lo era hace 20 años.

Tras un turno de preguntas a los ponentes, José Luis Zatarain, Director de Comunicación de Fundación Promoción Social y moderador del webinar dio por concluida la sesión.