Hasta cierto punto creo que mi intervención podría resultar superflua, porque estos dos días de reflexión sobre la cuestión de la religión, han sido muy valiosos. Ayer nos movíamos a un nivel muy elevado hablando de filosofía, de historia, de teología. Esta mañana, hemos descendido al terreno y esta última sesión ha sido de gran utilidad, sobre todo, la intervención del Delegado General Odeh, que nos ha hecho bajar a la realidad; haciéndonos olvidar principios, enseñándonos lo que está sucediendo. También el Embajador Hadas nos ha advertido del abuso de algunos de estos principios, y la complejidad de estas cuestiones ha quedado expresada en la intervención de la Senadora Binetti.